Estoy cansada. No me gusta la gente que te suelta eso a la primera de cambio, o en cuanto le preguntas qué tal está, pero la verdad es que estoy cansada. Mientras escribo estas líneas me tiemblan las piernas, y estoy sentada.
Seguir leyendo «50 minutos para mí»Archivos del autor: Irene Gijón Prieto
El esfuerzo de la vida sostenible: 2 pensamientos para nadar a contracorriente
Una de las ventajas que más disfruto de tener un blog como este son los comentarios. Quizá te parezca un tópico lo que estoy diciendo, pero en mi caso aprendo mucho con cada una de las ideas que amablemente dejas en este lugar, porque enriquecen mi forma de pensar y esta plataforma. Por eso hoy voy a hacer un artículo a partir de uno de ellos.
Seguir leyendo «El esfuerzo de la vida sostenible: 2 pensamientos para nadar a contracorriente»Si las abejas desaparecieran de la Tierra…
Si las abejas desaparecieran de la Tierra,
a la humanidad le quedarían sólo cuatro años de vida.
Esto lo dijo Albert Einstein hace cincuenta años.
Las abejas aún no se han extinguido de la faz de la Tierra, pero este ya es el segundo año que yo escribo sobre el tema, y eso me preocupa.
Seguir leyendo «Si las abejas desaparecieran de la Tierra…»¡No quiero cambiar mi móvil, gracias!
Mi móvil tiene un año de vida. Un año desde que cambié aquel aparato que llamaba y recibía mensajes de forma más que digna por un smartphone que hace de todo.
Estoy contenta con él porque me permite hacer mil cosas sin encender el ordenador, desde contar la última chorrada a mi hermana en forma de mensaje instantáneo hasta hacer una transferencia de dinero. Y eso es estupendo para mí, porque paso poco tiempo en casa.
Pero parece ser que mi compañía de teléfono no se puede creer que después de un año no quiera cambiar de móvil…
Pon en marcha la cuarta R, de «reparar»
Este fin de semana descubrí que una de las tazas que usamos en casa se había roto. No estaba un poco desconchada, ni con un trocito del borde roto, no. Estaba rota con un hueco de porcelana en forma de triángulo. Así que tuve que tirarla con todo el dolor de mi corazón, porque era bastante grande y me gustaba cuando quería hacer una cantidad ingente de té.
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