El camino de las 4R

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¡El reciclaje en nuestro país no para! Y menos mal, porque tenemos que seguir manteniendo nuestras buenísimas cifras. En España recuperamos más del 73% de los envases durante el año 2014 (según la web de Ecoembes), lo que nos sitúa muy por encima del 55% que marca la Unión Europea como objetivo para los países miembros… Los envases que mejor separamos son los de metal, papel y cartón (reciclamos más del 80%) y los que peor los envases de plástico.  Saber estos datos nos ayuda a motivarnos y a seguir adelante.

Es fundamental que nos demos cuenta de la importancia de reciclar en un Planeta finito como el nuestro. Que la industria reciba de nuevo toda esa materia prima que puede volver a utilizar como si fuera recién salida de la Tierra es casi un milagro, y no podemos pasarlo por alto.

Es tiempo de seguir pisando fuerte el camino del reciclaje, pero ya sabes que la vida sostenible es mucho más que usar el contenedor amarillo, así que mejor digamos que vamos a pisar fuerte el camino de las 4R.

Hay que empezar por reducir

Este es el paso previo para todos los que queremos una vida más sostenible: reducir nuestro consumo de plástico, de envases, latas y de casi todo lo demás. De esta forma son mucho menos los residuos que acaban en el contenedor.

  • Las bolsas son una de las mayores fuentes de plástico del mundo, por eso creo que es una de las cosas que más tenemos que reducir. Es importante para la salud del Planeta y en especial de océano y los animales que viven en él. No pierdas la oportunidad de reducir tu consumo de bolsas de plástico siempre que puedas.
  • Cuando reducir el consumo no sea posible no olvides que también puedes reducir el tamaño de los envases que reciclas: si caben más en el cubo ahorraremos mucho CO2 a la atmósfera y reciclaremos más de un solo viaje.

Hay que seguir por reutilizar

Esto es, dar una segunda vida a todo aquello que pueda tenerla: tarros de cristal que luego son vasos pasa llevar, papel que sólo se ha impreso por una cara, latas que se transforman en macetas, telas viejas que se hacen trapos… A veces hay que pensar como nuestras abuelas para dar una segunda vida a lo que vamos a tirar, pero el resultado merece la pena.

Si quieres ir más allá hay opciones para hacer upcycling (o reciclaje creativo), es decir, para transformar objetos que vas a tirar en algo con mucho más valor. En la entrada que he enlazado recopilé algunas ideas que me parecieron geniales para seguir dando vida a las cosas, en lugar de tirar y tirar.

Hay que llegar al contenedor a reciclar

Aunque hayamos hecho los dos pasos anteriores no nos podemos olvidar de reciclar los envases y el papel, porque es fundamental para el medio ambiente. Aquí tienes algunas pistas para aquellos residuos que más encontramos en nuestros cubos:

  • ¿Sabías que el vidrio puede reciclarse una y otra vez, indefinidamente? Tienes esta y otras cinco razones para reciclarlo en la entrada: 6 razones para reciclar vidrio.
  • Una duda frecuente es: ¿qué pasa con el papel de aluminio? Pues es muy sencillo: el papel de aluminio se recicla. Claro que sí.
  • El papel y su historia de amor con el contenedor azul… es increíble la cantidad de papel que va en nuestro carro de la compra (muchísimos productos van dentro de un envase de cartón), que imprimimos en nuestra oficina y que nos lleva las noticias a casa. Aquí tienes 4 razones para reciclar papel (que también sirven para reutilizarlo).
  • Las bandejas de corcho blanco inundan cada vez más nuestras casas. Muchas veces no tenemos tiempo de comprar alimentos frescos al corte y los cogemos de los previamente cortados, o incluso aunque esperes la cola el carnicero te da tu compra en varias estupendas bandejas blancas. Cuantas menos mejor, pero si ya te las han dado es importante que sepas a qué contenedor van las bandejas de corcho blanco.

Para finalizar, hay que reparar

Hay quien ya habla de la cuarta «R», porque a los que queremos una vida sostenible tres se nos hacen pocas. Yo soy una de ellas y apuesto por poner en marcha esta cuarta «R» de reparar en la medida de lo posible. Ropa, bolsos, zapatos, utensilios de cocina… muchas cosas pueden salvarse de acabar en la basura de forma innecesaria con un poco de maña o con el poco dinero que suele costar repararlas. De nuevo, a veces es bueno que volvamos a pensar como nuestros abuelos.

Y llegados al final de este camino me pregunto si esta es la meta. Yo creo que no, que esta no es la meta todavía. Es maravilloso haber hecho este camino y poder seguir haciéndolo juntos, pero estoy segura de que nos queda mucho que andar y que, en algún lugar del mundo algún visionario está pensando en la quinta R, un nuevo concepto que volverá a perfeccionar el círculo.

Queda mucho camino por andar…

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6 comentarios

  1. La que más me gusta es la de reparar, aunque hay empresas que cada vez lo ponen más difícil a la hora de reparar sus productos… obsolescencia programada pura y dura…

    Un saludo

    1. ¡Hola Isa! Es verdad que hay muchas empresas que ya no fabrican los repuestos, o que te ponen muy difícil conseguirlos…
      A veces podemos hacer poco, pero otras sí que está en nuestra mano no tirar algo.
      Reparar es fundamental…
      Un abrazo,

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