Las 3R del plástico

Las 3R del plástico

Las 3R del plástico

Voy a serte sincera: yo aún no tengo un cepillo de dientes de madera, ni de bambú. Uso uno de plástico, como el resto de personas que conozco. Para seguir siendo sincera, fuera de la blogosfera no conozco a nadie que tenga uno, y es algo que me gustaría mucho, aunque a este paso me da la sensación de que la primera en tener uno seré yo.

No digo esto porque tener un cepillo de dientes de bambú sea de bichos raros, sino porque es cierto que muchas veces, en estas vueltas que da la vida sostenible, no hay forma de encontrar algo concreto que candamos buscando, o no nos resulta fácil dar con ello en el mercado, porque se vende sólo on line, o pasa algo aún más simple: tienes tres cepillos de plástico en el cajón de casa.

Si estás en esta última situación en mi opinión es mejor que los uses antes que tirarlos y comprar los de madera. Tirar unos cepillos que no has usado siquiera es un desperdicio aún mayor que usar cepillos de plástico.

Esta última reflexión creo que sirve, en general, para todos los aspectos de nuestra vida sostenible, y en concreto a nuestra relación con el plástico. Tirar todo de golpe y comprar utensilios de otro material no me parece lo más sostenible del mundo…

En cambio en muchas ocasiones empezar de cero parece lo más sencillo, porque queremos llevar una vida sostenible y vemos que seguimos teniendo tarteras de plástico en casa, que no hemos cambiado nuestras brochas de maquillaje, que en el bolso llevamos una botella de plástico porque aquel día se nos olvidó la reutilizable en casa…

Ya sabes que soy muy aficionada a los pequeños cambios, a los que calan poco a poco, y por eso pensé que sería buena idea escribir este artículo. Uno de los cambios pequeños que se pueden poner en marcha para llevar una vida más sostenible es aplicar las 3 R al plástico, ya sabes: reduce, reutiliza y recicla. Estas tres cosas las podemos hacer ya mismo, sin grandes cambios ni grandes inversiones, y no requieren tirar la casa abajo para ser más sostenible.

Vayamos una por una.

REDUCE EL CONSUMO DE PLÁSTICO

El plástico es un material muy versátil y resistente para según qué usos, por eso la industria lo utiliza con facilidad y en muy diferentes situaciones. Esto quiere decir que hay plástico por todas partes, y que lo que hace unos años era un material más, hoy contamina la tierra y los océanos y se va a quedar a vivir un tiempo con nosotros. Si es que alguna vez desaparece.

Por eso es importante reducir el consumo de plásticos en nuestro día a día para evitar tirar más cantidad a la basura.

Aquí tienes unas cuantas formas fáciles de hacerlo:

  • Cambia el gel de baño por pastilla de jabón, gracias a este gesto conseguirás recudir unos cuantos envases de gel al año. Incluso hay champús en formato sólido si quieres reducir al máximo el plástico en tu ducha.
  • No compres envasado lo que creas que puede venderse a granel con facilidad: estoy pensando en frutas y verduras, obviamente, aunque también en carnes y pescados (si los compras al peso suelen envolverlos en papel, que se puede reciclar), o legumbres, pastas… cada vez hay más tiendas a granel. A mí me encanta Granel Madrid, pero hay muchas más, afortunadamente, e incluso en algunas grandes superficies hay espacios a granel desde hace años.
  • Rechaza bolsas allá donde vayas, y si las tienes, reutilízalas como bolsas de basura. Ya hemos hablado de esto cuando te conté cómo usar menos bolsas de plástico, ¡hay que ponerse en marcha cuanto antes!
  • No uses desechables de plástico, en la medida de lo posible. Todo lo que sea de usar y tirar por que sí y sin razón ninguna es un desperdicio de recursos, y hay que reducir su uso.
  • Y cuando sea posible ve un poco más allá: intenta no usar o no comprar aquellos productos que vienen con un envase de plástico que es innecesario. En cambio, apuesta por envases que puedan reutilizarse (como los tarros de cristal) porque con ellos podemos dar segundas, terceras o cuartas oportunidades a estos recipientes.

REUTILIZA EL PLÁSTICO

Una vez que se ha fabricado un objeto de plástico es mejor usarlo todas las veces que se pueda antes que arrojarlo a la basura sin más. Es lo que ocurre con tarteras que ya tenemos en casa, con las que vienen de regalo en algunos productos, o algunos envases de comida para llevar. Todos esos recipientes pueden tener varios usos, hasta los límites que el plástico permita, y de esa forma evitamos generar más residuos de los necesarios.

Aquí vuelven a mi mente todos esos utensilios de plástico que tenemos en casa, sobre todo en la cocina: en mi opinión hay que usarlos hasta que no sirvan o hasta que se rompan. ¿Te imaginas cambiar todas las tarteras de golpe, para comprar unas de cristal? Sería un gran desembolso y un gran desperdicio de recursos que puede evitarse si usamos lo que tenemos el máximo tiempo posible. Ya habrá tiempo de cambiarlos cuando se vayan rompiendo…

¡Extra! >> Reutiliza el vidrio para evitar usar más plástico

Cuando tengas elección, es mejor comprar productos envasados en tarros de vidrio. Estos tarros se pueden utilizar para hacer conservas, para llevar comida, para guardar lo que sobre en la nevera, para adornar algún rincón de la casa, como vaso en caso de emergencia, o cuando necesitas transportar una bebida o una sopa. El vidrio no contamina de la misma forma que lo hace el plástico, se puede reciclar eternamente, y si reutilizas los envases aún contamina menos.

RECICLA EL PLÁSTICO, SIEMPRE

Hoy en día casi todo viene envasado. Es muy difícil encontrar productos, no sólo de alimentación, que no vengan con su correspondiente plástico. Esos envases no sirven para nada más y una vez que han cumplido su corto cometido acaban en la basura, reciclados o no (según el lugar y las costumbres de la casa).

Algunos envases de plástico que siempre debes reciclar en el contenedor amarillo:

  • Los blíster de envase de productos de perfumería: donde vienen envasados los cepillos de dientes, las cuchillas de afeitar, etc.
  • Los plásticos de envases de alimentos, como el pan de molde, los envases al vacío, las bolsas de frutos secos, de legumbres, etc.
  • El film transparente.
  • En general, todos los envases a los que has dado varios usos ya y que no puedes seguir utilizando.

Como ves hay mucho que hacer con el plástico mientras lo vamos eliminando poco a poco, y en la medida de lo posible, de nuestra vida.

Muchas veces, viendo todo lo que se puede hacer para llevar una vida más sostenible, es fácil pensar que no se puede con todo, que uno no llega a tanto, que hay mucho que hacer y que no se sabe por dónde empezar. Creo que hemos llegado a este punto porque desde hace unas décadas hemos hecho muchas cosas mal, y claro, es normal que ahora nos llevemos las manos a la cabeza con todo lo que podemos mejorar y cambiar en nuestras vidas.

Pero en realidad, aunque sea mucho lo que hay que hacer, siempre hay que comenzar por un paso. Y ese paso no tiene que ser enorme: es más, debería ser pequeño para que el cambio vaya entrando en la rutina de forma natural y con facilidad. Estos cambios regulares y pausados son sostenibles en el tiempo, y sostenibles para el Planeta. 

Cuéntame: 

¿Qué haces tú para reducir el plástico en tu vida y en tu casa?

¿Cómo reutilizas envases en tu día a día?

¿Reciclas todo el plástico en el contenedor amarillo?

15 comentarios

  1. Hola, pues yo también estoy usando un cepillo de dientes de plástico, me lo compró mi madre tras contarle que el dentista me había recomendado usar uno de cerdas blandas, y como es tan maja me compró uno nuevo y claro no lo voy a tirar porque sea de plástico.

    Yo creo que se debe usar el sentido común, si en una fiesta te dan platos de plástico, no los vas a rechazar o si tienes tupper de plástico no los vas a cambiar todos de golpe, pero poco a poco los iré sustituyendo, que es lo importante.

    Desde luego si vas a mi casa encontrarás mil «fallos» de este tipo, pero es normal. No se puede hacer todo y todo de golpe. Yo intento ir comprando cosas de acuerdo a mis principios, pero si no las encuentro en las tiendas a las que suelo ir y las necesito para ya… a veces no queda otra que resignarse. Lo importante es darse cuenta e ir mejorando poco a poco, no?

    Saludos

    1. Efectivamente, Isa. Lo mejor siempre es usar el sentido común e ir haciendo pequeñas cosas poco a poco. No creo que debamos llamar «fallos» a todas estas cosas, por eso me gusta que lo hayas entrecomillado. Son pasos en nuestro camino…
      Te mando un abrazo muy grande,

  2. Hola Irene,
    muy buen artículo. Como bien dices, se pueden hacer muchas cosas para disminuir o evitar el consumo excesivo de plástico.
    En mi familia hicimos hace unos años el experimento de no comprar nada que tuviera plástico durante un mes. La verdad es que fue todo un desafío. Había que comprar en tiendas diferentes, llevar tu mismo los recipientes, etc.
    Pero es muy interesante hacerlo para ser más conscientes de la invasión y para darnos cuenta de que se puede hacer mucho. Como siempre, cuestión de hábitos y costumbres. Comparto este proyecto por si no lo conoces, de la marca ecover que está empezando a hacer envases con plastico de la «sopa marina» http://uk.ecover.com/en/why-ecover/ecover-ocean-plastic-bottle/ .
    Te mando un abrazo,
    Kiki

    1. ¡Hola Kiki! Me ha encantado tu proyecto familiar de no comprar nada con plástico en un mes, de verdad que sí… Tengo que animarme con eso para ver el resultado final y las dificultades, porque una cosa es intentar reducir y otra es no comprar nada definitivamente. Muy interesante 😉
      Ahora mismo echo un ojo al otro proyecto que me comentas.
      Un abrazo,

  3. Difícil luchar contra el plástico, cuando parece que a pesar de lo dañino que es, todos se empeñan en envasar en plástico. Hoy estaba recordando precisamente cuando el agua o los refrescos siempre venían en botellas. Que luego incluso podía llevarlas de nuevo a la tienda para reciclar. ¿Por qué no se vuelve a eso? En mientras, pues toca intentar usar el menos plástico posible. Y el que se usa, siempre reciclarlo.
    Besotes!!!

    1. ¡Hola Margari! Estoy de acuerdo contigo en que deberíamos volver a ciertas costumbres, como la de las botellas retornables. No creo que fuera un paso para atrás, pero habría muchos intereses en contra…
      Un abrazo,

  4. Me ha hecho gracia leer tu primera reflexión sobre el cepillo de dientes porque hace nada leí este artículo en Organicus (http://www.organicusweb.com/productos-ecologicos-que-no-volveria-a-comprar/), donde incluía los cepillos «bio» en su lista de productos que no volvería a comprar. Va a ser que esta semana la cosa va de cepillos 🙂

    Sobre la reducción de plásticos, en mi caso intento no comprar bebidas envasadas para evitar consumir botellas de plástico ni cafés/tés para llevar. Intento llevar una bolsa de tela en mi mochila para compras imprevistas, y el gel de ducha lo hemos cambiado por jabón en pastilla.
    Como dices, no es cuestión de tirar todos nuestros plásticos de repente, si no ir reemplazándolos cuando sea necesario por otros de materiales menos dañinos.
    Saludito

    1. ¡Gracias por comentar, Sombra! Cuando leí el artículo de Organicus pensé yo también que vaya casualidad. Si te soy sincera no he probado un cepillo de dientes así todavía. Todo se andará, pero tendré en cuenta la opinión de Ana.
      Los pequeños gestos que haces se parecen mucho a los míos. Son pequeñas cosas que marcan la diferencia, y al final es mucho plástico menos… 🙂
      Un abrazo,

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