Por qué bebo té

Por qué bebo té

Me he ganado una fama que, por supuesto, me merezco, a base de ir con tazas humeantes en la mano dando vueltas por la oficina. Son cosas que pasan… Al principio empecé tímida, y creo recordar que tomando el café de después de comer; luego me di cuenta de que podía ser yo misma y que en ese lugar en el que pasaba tantas horas al día podía estar como en casa si me lo proponía, así que hice lo que debía: dejar salir a mi verdadero yo y preparar unas cuantas infusiones al día.

Si me lees desde hace tiempo, o si me sigues en Intagram, sabrás que me defino como alguien que lee, bebe té y que escribe aquí. Más o menos es eso lo que hago en mis ratos libres.

A la lectura llegué por contagio de mi familia, a escribir aquí llegué con mucho esfuerzo y a lo de beber té… imagino que herencia de mi abuela paterna, que en cada comida familiar preparaba infusiones después de comer. Llegó un momento en que empecé a apuntarme, y supongo que puedo decir que así he llegado hasta ahora porque no soy capaz de recordar el momento exacto en el que empecé a beber té. Supongo que ese momento sucedió algún día, pero hace tanto tiempo que no recuerdo el tránsito.

He recibido mensajes preguntándome por qué bebo té y qué ventajas le veo respecto al café. Como no soy nutricionista, ni dietista, ni nada parecido, simplemente voy a hablar desde mi experiencia y te voy a contar que bebo té porque me encanta. Esa es la principal razón por la que lo hago.

Con el paso de los años, y a base de gustarme tanto, me he dado cuenta de que me siento como en casa cuando doy un sorbo a una taza, esté donde esté.  No hay más razón que esta en mi caso. No lo bebo por los antioxidantes, ni por las propiedades medicinales de las plantas (que en muchos casos las tienen) ni por nada más. Sólo lo bebo por que me gusta.

Además de eso sí que tengo que confesar que he notado algunos beneficios que no tienen nada que ver con lo nutricional, pero que ahí están.

  • Beber una taza de té es tomar líquidos durante el día, y esto como sabes es muy recomendable. En invierno me cuesta más beber agua fría para hidratarme, así que preparando una infusión caliente lo tengo más fácil.
  • Mientras bebo té no estoy bebiendo café: yo ya desayuno café por las mañanas, y con una taza al día tengo más que suficiente la mayoría de las veces. Por eso, si quiero algo caliente recurro al té o las infusiones, y me quito un poco de cafeína.
  • La comida me sienta mejor si bebo una taza de infusión después de comer. Creo que es algo físico: cuando digerimos la comida el estómago trabaja a altas temperaturas para hacer la digestión y muchas veces he notado que contribuir con una taza caliente me hace bien. Además, en épocas de nervios y estrés he logrado que la comida me sentara bien sólo si la asentaba con una infusión después de comer.

Todo esto, como te decía, es mi experiencia y cómo a mí me sienta una infusión; esto quiere decir que no sé si tiene base científica alguna. Lo aclaro siempre porque no a todos nos sientan igual las mismas cosas. Por ejemplo, yo soy capaz de beber cinco manzanillas seguidas y disfrutar de ellas, y hay quien las tiene asociadas al hecho de encontrarse mal y no puede soportarlo.

Hablando de manzanilla, es común, sobre todo en círculos anglosajones, llamar té a todo lo que sean hierbas que se infusionan, pero en nuestra lengua es más correcto llamar a lo que procede de la planta del té e infusión al resto de bebidas. Yo bebo las dos cosas.

Me gustan tanto las infusiones que bebo de todos los tipos. Por supuesto, lo que más me gusta es el té, pero hay algunas otras mezclas que tienen sabores estupendos y que también son buenas opciones si quieres tomar menos cafeína, o si quieres beber algo caliente pero no te gusta el té.

Hay algunas mezclas a la venta en grandes superficies que están muy buenas, pero yo prefiero comprarlas a  granel en tiendas especializadas. Algún día de mi vida me dediqué a pensar en esto y me di cuenta de que beber té e infusiones me gustaba tanto que no me importaba gastarme un poco más de dinero en beberlo bien.

Es verdad que de primeras parece que comprar té a granel es más caro, pero en realidad he comprobado que no es así: las mezclas que compro son de mejor calidad y eso se nota en cada taza que preparo; puedo echar menos cantidad porque tiene buen sabor; una bolsa estándar de 100 gramos cunde mucho, aunque tomes varias tazas al día. En general yo creo que merece la pena, pero supongo que esto va en función de gustos.

Pero más allá de todo esto, de si cunde la bolsa de té a granel, de si es bueno, de si tiene antioxidantes, de si el té rojo elimina grasas, y de todo lo demás, está para mí el hecho de que beber una infusión me saca de donde estoy y me lleva a otro lugar. En ese lugar se camina más despacio, se bebe mientras se lee algo bonito, se prepara una taza después de comer para descansar mejor; es un lugar en el que no hay carreras ni prisas. Y aunque me tome esa taza en la oficina, aunque la coloque al lado de un teléfono que no para de sonar, esa taza siempre me llevará de la mano a otro sitio.

Por eso bebo té.

Ahora cuéntame: 

¿Te gusta el té? ¿Cuál es tu favorito?

¿Preparas alguna mezcla en casa que puedas compartir con nosotros?

¿Cual es la bebida que bebes para estar cómodo?

Para saber más:

 

22 comentarios

  1. Soy más de café, pero ya una va para mayor y ahora tengo problemas con la tensión alta, así que me parece que voy a seguir tu ejemplo y aficionarme al té.
    Besotes!!!

    1. ¡Hola Margari! Sí que es verdad que a ti te veo más de café que de té. Todo es cuestión de gustos… si te aficionas al té espero que otro día nos cuentes tus impresiones.
      Un beso 🙂

  2. Té adicta y aficionada. Soy la «hierbas» de la familia. El café me «repele» (debo ser de las pocas que no lo bebe). En cambio disfrutar de un té caliente o una infusión diferente, sola o en buena compañía, me reconforta y me hace sentir mejor conmigo misma. Me gusta mucho la marca Alveus (sobre todo, porque está la opción de comprarlo a granel y en bolsitas de papel). En mi blog podrás encontrar un post sobre esta marca 😉

    1. ¡Hola BienBio! Muchas gracias por compartir tu experiencia conmigo. No conocía la marca Alveus, me he pasado por tu blog para echar un ojo, y ahora ya te sigo… 🙂 Un abrazo,

  3. Vivan las hierbas!! y viva una taza en la mano…dando calorcito y aroma….sin duda…me recordarán a ti aunque cada una las tome en un lugar diferente!!

  4. Ooohhhh….me ha encantado Irene! ….m mmmmmm tengo ganas de un té jeje. Espero tomarme uno contigo en ese lugar donde se camina más despacio ahora que no veo tu sonrisa cada día en la oficina. :(. Ya te echamos de menos. Un beso.

    1. ¡Muchas gracias por pasarte por aquí y dejar tu comentario, Rocío.
      Yo también os echo de menos, y echaré de menos las tazas de té allí. Cuando quieras compartimos una 🙂
      Un abrazo muy grande,

  5. Me encanta cómo lo has descrito. Muchas veces es más fácil entenderse a una misma viéndose reflejada en los demás:

    » me he dado cuenta de que me siento como en casa cuando doy un sorbo a una taza, esté donde esté».

    Me ha gustado mucho. Un abrazo.

  6. Lllego un poco tarde a este post, pero lo acabo de descubir. Me apasiona tanto el café como el té. Cada uno me aporta cosas diferentes. Como el post va sobre el té, quiero contar mi experiencia.
    Yo nunca había probado el té, como bien decías asimilaba estas bebidas a beberlas cuando estás enfermo, sobre todo manzanilla, poleos, etc.
    Hace 1 año aproximadamente abrieron una tienda ecológica en mi barrio y vendían té en unas cajitas de infinidad de variedad por si lo quereís conocer se llama «Yogi Tea», aparte de contribuir al comercio ecológico, estan muy buenos y hay gran variedad. Desde ahi empezé a tomar té en casa por las noches ya que me relaja y me ayuda a descansar mejor, además en invierno me ayuda a entrar en calor.
    Meses después encontre una tienda a granel llamada «El Elefant de Jade» con aun mas variedad de tés y nada que ver los de bolsita. Compré tambíén una tetera de hierro fundido para hacerlo en cantidad al fuego y creo que es la mejor expriencia que he probado, el olor del te, preparalo, ir a la tienda a comprarlo y no saber elegir entre las 100 variedades de tés y reunirme en familia o con amigos para tomarlo. Sin duda es una experiencia única.

    1. ¡Hola Ana! Gracias por comentar en uno de mis post favoritos y sin duda uno de los más personales 🙂 Me encanta conocer vuestras experiencias con el té. La marca YogiTea me gusta mucho por las mezclas que tiene, reconozco que los sabores son espectaculares. Pero sí, en esencia ir a la tienda a granel y elegir la variedad que quieres es mágico.
      Un abrazo,

  7. Irene…hacía tiempo que quería contestarte a esta entrada…
    A mí también me encanta el té, y si la escena de bebérmelo la puedo completar con una chimenea con el fuego crepitando y un libro que me guste, mucho mejor 🙂

    Además de los beneficios digestivos, que yo también noto, principalmente con el té verde, me gusta la «Experiencia de descubrimiento sensorial»que supone. El ir a una tienda especializada en tés a granel, que te abran las cajas, olerlos con los ojos cerrados y descubrir con el olor cuál va a poder gustarte más…Conocer las costumbres que tienen en diferentes países(Turquía, Inglaterra, Marruecos, por poner algún ejemplo), en referencia al té…mmmm

    En ese sentido, hecho un poco de menos tiendas de ese tipo como las que se veían en Granada, en la plaza de la Catedral.

    Gracias por tu post 🙂

    Besotes

    1. ¡Sí, Carmen! El té es una explosión de muchos de los sentidos 🙂
      Hay una tienda como la que describes en el Callejón de San Ginés, y es una gozada. Te la recomiendo (tendrá cientos de mezclas).
      ¡Un besito!

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