¿Cuántas tarjetas de felicitación vas a enviar esta Navidad?

Cuántas tarjetas de felicitación vas a enviar esta Navidad
Cuántas tarjetas de felicitación vas a enviar esta Navidad
Imagen

Yo un día tuve un calendario editorial en el que apunté todo eso de lo que quería hablarte en las próximas semanas, pero hoy no me apetecía contarte lo que tenía en la recámara y me lo he saltado para hacerte una pregunta que espero que te respondas para ti:

¿Cuántas tarjetas de felicitación vas a mandar este año?

No es una encuesta, no estoy haciendo ningún estudio. Por eso te decía que espero que te la respondas a ti, aunque si quieres comentar abajo yo estaré encantada de leerte.

Di, ¿cuántas vas a mandar?

¿Dónde se han metido todas las tarjetas?

Hace unos años, no tantos, en casa recibíamos muchas tarjetas deseando unas felices fiestas y un próspero año nuevo. Pero desde hace algunas temporadas las tarjetas se han reducido mucho, mucho.

Esto ha sucedido porque llegó el e-mail, y algunos decidieron felicitar el año por correo electrónico.

Luego llegaron los SMS y podías decir Feliz Navidad en 150 caracteres, en muy poco tiempo y a muchas personas a la vez.

Por último llegó el Whatsapp, y con eso de reenviar un mensaje a todo el mundo o de mandar una cadena de chistes como que nos damos por felicitados.

No estoy en contra de que me feliciten las fiestas de formas más digitales, para nada. Obviamente, si me llega una felicitación así la agradezco. Yo misma envío alguna cuando no tengo la dirección postal de una persona, cuando está en el extranjero o no he podido contactar con ella.

Tampoco envío tarjetas a todos mis amigos o conocidos… y por estos medios puedo complementar las felicitaciones que mando ampliando la lista.

En cualquier caso, cualquiera de estas formas de felicitar tiene detrás a alguien que dedica un poco de su tiempo a otra persona para desearle lo mejor, pero… ¿es lo mismo que una tarjeta física?

En mi opinión ni se le parece, la verdad que no. Supongo que esto va en gustos, o en lo que aprecies una carta bien escrita. Yo debo de ser una romántica…

Hay algo en esa forma de felicitar las fiestas que me gusta, que me recuerda lo que es importante.

Se suele buscar un texto bonito con el que desear felicidad, luego se personaliza en la medida de lo posible para cada receptor de la carta, se emplea un tiempo en escribirlas, meterlas en sobres, poner las direcciones… ¿Tiene eso algo que ver con un e-mail o un mensaje?

Por qué te cuento todo esto

Se me ha ocurrido lanzarte esta pregunta por que no paro de ver guías de qué regalar, algunas muy buenas y con mucho sentido, y me he dicho a mí misma: ¿y cuántos de los que nos estamos esforzando tanto por hacer el regalo perfecto escribiremos una tarjeta de felicitación?

No quiero que me malinterpretes: yo también haré algunos regalos este año. Pero quiero que pienses qué quieres decir con algunos de esos regalos, y si lo dices de verdad.

Hay gente a la que no regalarás nada. Por fortuna, porque si no habría catástrofes económicas y ecológicas. Pero quizá quieras desearles lo mejor, tener un detalle, decir «me acuerdo de ti en estas fechas tan especiales».

Mandar una tarjeta es una bonita forma de estar en contacto con todas esas personas ahora, cuando tenemos el corazón más abierto.

Una tarjeta de felicitación es:

  • quizá algo demasiado romántico con nuestros ojos actuales, pero con mucho sentido hace años, cuando llamar a la familia que vivía fuera era «conferencia»;
  • una forma de decir a alguien que sigues ahí, que estás a su lado, que le quieres y te acuerdas de él;
  • una manera preciosa de felicitar la Navidad y desear lo mejor para el año que entra, y que además puede leerse mil veces durante las fiestas o conservarse si alguna te gusta especialmente;
  • un momento para pensar en la persona a la que escribes, para canalizar todos tus buenos deseos a través de tus manos y del bolígrafo;
  • un gesto de lentitud en un mundo acelerado. Seguro que mi amiga Mamen estará de acuerdo. Y si crees que no tienes tiempo intenta sacar una hora, o media hora un par de días, y haz algo que merezca la pena;
  • una alegría para el que la recibe en el buzón. ¿A que tengo razón? Como ahora es tan raro recibir una carta escrita a mano…
  • una tradición que creo que merece la pena conservar. No hace daño a nadie, no es cara, es una forma consciente de pensar en los demás y una bonita manera de pasar una tarde.

Quizá después de todo esto te hayas replanteado alguna cosa, o has escrito en la agenda que tienes que ir a la papelería a por sobres, o a por sellos al estanco; quizá te apetece volver a felicitar la Navidad de un modo lento.

Es posible que después de lo que te he contado puedas decirme, ahora sí:

¿Cuántas tarjetas de felicitación vas a mandar este año?

16 comentarios

      1. ¡Pues es una buena idea ponerles a trabajar a todos! Seguro que pasaron una buena tarde.
        Que las postales lleguen bien y alegren el día a quien las reciba 🙂
        Un abrazo,

  1. Sólo dos. A mis dos amigas, que están lejitos y las echo de menos. Aunque luego también les felicitaré por las redes sociales, pero me gusta enviarles una postal.
    Besotes!!

    1. Es que cuando alguien está lejos estos gestos cobran mucho sentido…
      ¡Que lleguen a sus destinatarias pronto y bien!
      Un abrazo, Margari.

  2. Esta entrada me recuerda un poquito a esa de las costumbres de nuestros abuelos… 🙂

    Creo que es especialmente importante y bonito, para aquellos amigos y familia que tenemos lejos, con la que no podemos hacer esa habitual «comida o cena navideña», para decirles que les queremos, enviarles bonitos deseos y expresarles que te gustaría poder pasar con ellos algunos de estos días. Y…ese momento en que te tiras un ratito pensando, en, según sus gustos y posibles creencias…¿cuál es la postal que más podrá gustarle a la persona?

    ¿Sabes?Me has dado ganas o me las has renovado 🙂
    Me encanta esa idea de «un gesto de lentitud en un mundo acelerado»

    Besotes

    1. ¡Me alegro mucho de haber despertado eso en ti, Carmen!
      Hay muchas formas de mandar postales, la verdad es que yo también pienso a quién va dirigida, porque en ocasiones sólo pongo un «felices fiestas» o hago menos explícito el tema espiritual. En cualquier caso creo que son fiestas entrañables para todos… 🙂
      Un besito,

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *