Retorno de envases – Nuevos sistemas para nuevas necesidades

Retorno de envases. Nuevos sistemas para nuevas necesidades
Retorno de envases. Nuevos sistemas para nuevas necesidades
Fuente de la imagen: Pontus Edenberg

Hace algunos meses se empezó a hablar en España de la implementación de un sistema de retorno de envases que se asemejara a los sistemas europeos que funcionan tan bien y que nos hacen quedar bastante mal ante el resto de países de la eurozona.

Yo he conocido uno de esos sistemas y te aseguro que, al menos en mi experiencia, es tan bueno como lo cuentan (al menos para algunas cosas).


El sistema de retorno de envases en Finlandia

Cuando yo era estudiante pasé mi beca Erasmus en Helsinki, una ciudad en la que se vive muy bien si exceptúas que la nieve te llega a las rodillas muchos meses del año. De entre todo lo que viví allí lo que hoy te cuento es que allí ya estaba implementado el sistema de retorno de envases tal y como lo queremos ahora en España.

Cuando comprábamos latas o botellas de plástico el ticket de compra venía desglosado en dos conceptos: la bebida y el envase. Cada uno de los conceptos tenía un precio, y cada envase, según el tamaño principalmente, tenía un precio.

Cuando habíamos bebido las latas o las botellas éramos muy cuidadosas con esos envases. Por aquel entonces yo reciclaba lo mismo que ahora, pero es que allí además ¡nos devolvían dinero!

Llevábamos las latas y las botellas al supermercado donde las habíamos comprado, y allí había una máquina en las que las íbamos depositando. Esa máquina leía el código de barras de cada producto y, en función del tamaño y el tipo de envase, nos devolvía el importe de todo lo que llevábamos a reciclar. Ese era el importe que habíamos pagado previamente por esos envases.

Nos imprimía un cheque por X euros en función de la cantidad de latas y botellas que hubiéramos llevado, y ese cheque lo podíamos gastar luego en el supermercado.

La máquina sólo aceptaba una serie de latas y envases, y creemos que se trataba de aquellas fabricadas o gestionadas por empresas de Finlandia, porque recuerdo que en uno de los viajes volví con una botella extranjera que no pude introducir en la máquina.

De esta forma en las calles y en las papeleras no había ni una sola lata. Esos residuos valían dinero, literalmente. E incluso conocí a una persona, compañera de la universidad, que entregaba esos residuos a una persona con pocos recursos para que ella misma los llevara a la máquina y obtuviera el ticket. Como ese dinero sólo se podía gasta en el supermercado, era una forma de indirecta de ayudarle.

¿Qué es un envase retornable?

En la actualidad el espectro de envases ha crecido mucho y ha hecho necesario ampliar la definición de lo que se considera envase retornable. Si antes teníamos en mente la botella de leche que se llevaba al lechero, ahora hay que abrir aún más la mente.

De esta forma ahora mismo un envase es retornable cuando el consumidor lo devuelve y obtiene el dinero que pagó por él en un principio, de forma que en total solamente paga por el producto consumido, nunca por el envase.

¿Cómo funciona el retorno de envases?

En caso de implementarlo como se hace a la europea, el sistema de retorno de envases se llevaría a cabo de la misma forma que he descrito arriba, en mi experiencia. Es el mismo consumidor el que lleva los envases al punto de recogida, que es el que devuelve el dinero que se pagó por ellos en un principio.

En el caso que yo comento eran los supermercados los que devolvían el importe de todo lo que se depositara en ellos, independientemente de que se hubiera comprado en esa misma cadena de supermercados o no. ¿Por qué? Porque eran ellos a su vez los que iban a obtener el reembolso de esos envases cuando se los llevaran al fabricante de bebidas.

¿Qué ventajas tiene este sistema?

No sé si te has dado cuenta pero este sistema de retorno de envases me gusta bastante. Creo que tiene ventajas para los consumidores como nosotros.

  • La primera ventaja, y la más obvia, es que no pagas el precio del envase. O mejor dicho: lo pagas pero se te devuelve si eres responsable y retornas los envases.
  • Aumenta considerablemente la tasa de reciclaje, porque al valer dinero no se dejan envases tirados por ahí o en los cubos que no corresponden. Sí, es cierto que se trata de una motivación externa para reciclar, pero menos es nada.
  • Las empresas pasan a ser responsables directas de la gestión de estos residuos. Sí, como lo oyes, porque a día de hoy lo son pero no lo son. A cada empresa que genere un residuo le corresponde gestionarlo, pero como la mayoría de empresas dice no poder encargarse debidamente lo que hacen es pagar a famosas entidades no lucrativas para que hagan esa gestión por ellos. Con la nueva gestión de envases eso se acabaría.

Pero no es oro todo lo que reluce

Sé que parece increíble decir esto pero es cierto.

Creo que el sistema de retorno de residuos es mucho mejor que el sistema de reciclaje que tenemos ahora, no obstante me veo en la obligación de señalar un par de cosas, para que no caigamos en pensar que esto va a ser la panacea.

  • Este sistema se llama de retorno de envases, pero no tiene nada que ver con el retorno como lo hemos entendido hasta ahora. En realidad sigue siendo una forma de separar para reciclar, es decir, para volver a hacer latas y botellas de plástico, o todas esas otras cosas que nos dicen que se pueden hacer con esas materias primas (como las famosas bicicletas a partir de latas, o las chaquetas de plástico).
  • Sólo afectaría a unos determinados envases y me imagino que serían los más sencillos de reciclar, no a todos los que ahora metemos en el contenedor amarillo. Y esto me lleva a los puntos siguientes…
  • Reciclar es lo último que tenemos que hacer. Antes debemos pasar por unas cuantas R como reducir, reutilizar y reparar. Un día escribí sobre las 4 R, aunque no paran de crecer y salirles hermanas. Y yo que me alegro.
  • No puedo hacer más hincapié en esto: reciclar está bien, y reciclar bien está mejor todavía, pero no es la solución a todo. La solución es consumir menos envases.

[Tweet «Reciclar está bien, y reciclar bien está mejor, pero no es la solución a todo. @ire_recolectora»]

La semana que viene me voy a trasladar al pasado contigo y te voy a contar alguna cosilla relacionada con esto del retorno de envases.

Mientras tanto te dejo reflexionando sobre esto, sobre el reciclaje, sobre los futuros proyectos piloto para poner en marcha esta nueva forma de separar los residuos.

Dime:
¿Has conocido alguna experiencia de retorno de envases?
¿Qué te parece este sistema de retorno?
¿Cuál crees que sería el impacto en las tasas de reciclaje?
¿Crees que es una buena forma de incentivar el reciclaje de determinados residuos?

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11 comentarios

  1. Esto es parecido a lo que se hacía antiguamente con las botellas de cristal. Al menos con las botellas de La Casera, que son las que recuerdo, porque en mi casa éramos de pocos refrescos, pero La Casera nunca faltaba para el tinto. Y recuerdo ir con la botella y así te salía más barata comprar otra.
    Tiene sus peritos este sistema, pero creo también que es mejor que lo que tenemos ahora. Que con este sistema más gente aún reciclaría, que siempre el dinero motiva más.
    Besotes!!!

    1. ¡Efectivamente, Margari! Ese dinero motiva. No sé si es una motivación como las que nos gustan a nosotras, pero es mejor que nada.
      En la entrada de esta semana voy a hablar de ese sistema de antes, así que lo veremos con más detalle.
      Un abrazo,

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