¡Más luz del sol, por favor!

Imagen: Freepik
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Durante los años que estuve estudiando nunca me di cuenta de la importancia que la luz natural tiene para nosotros, los humanos que habitamos este Planeta. Ahora que trabajo, y que la veo mucho menos de lo que me gustaría, entiendo que se trata de algo casi imprescindible.

MI EXPERIENCIA

Yo misma he notado la diferencia entre los días que veo la luz y los días que no la veo, que son casi todos. Son especialmente duros los días que entro pronto a la oficina (con pronto me refiero a de noche) y los que salgo tarde (de noche también, si hablamos de invierno). Y si ambas cosas coinciden en el mismo día es mucho peor aún.

Algunos años he sentido la ausencia de luz de forma muy acusada, he llegado a pasar semanas sin ver más que noche por la mañana y noche por la tarde. Y por eso me he puesto averiguar un poco más acerca de por qué cambia nuestra vida si tenemos luz natural o si no, y en qué nos afecta. Aquí están mis conclusiones.

La falta de luz natural afecta a nuestro ánimo

Hay estudios que relacionan las escasas horas de exposición a la luz solar con una mayor incidencia de irritabilidad, depresión, fatiga o incluso suicidio. Estos casos se dan sobre todo en países nórdicos, que reciben muy pocas horas de luz durante una mitad del año.

Mientras yo estudiaba en Finlandia me decían mis compañeros que uno puede acostumbrarse al frío sin problema, pero que a lo que nunca se acostumbraban, aunque hubieran nacido allí, era a la oscuridad.

La falta de luz natural afecta a nuestro rendimiento

Son muchos los directivos que se han dado cuenta de que la luz natural aumenta el rendimiento de sus trabajadores. Los espacios bien iluminados disminuyen la fatiga porque regulan mejor los sistemas de producción de melatonina de nuestro cuerpo; también reducen la irritabilidad, de forma que nos relacionamos mejor con nuestros compañeros de trabajo. En resumen, con un espacio iluminado con luz natural trabajamos mejor.

Pero como no siempre es posible contar con oficinas iluminadas de esta manera los ingenieros e investigadores ya se han puesto manos a la obra para crear sistemas de iluminación que imiten en la medida de lo posible el espectro de la luz del sol.

La falta de luz natural afecta a nuestras defensas

También hay estudios que muestran que tras periodos de exposición a la luz solar aumenta la cantidad de glóbulos blancos en la sangre, de manera que estaríamos mejor equipados para defender nuestro cuerpo de agresiones externas.

La falta de luz natural afecta a nuestro sueño

Sí, porque cuando pasamos muchas horas encerrados bajo la luz de una bombilla se altera la producción de melatoninaNuestro cuerpo sigue un ritmo muy relacionado con el ciclo diario del sol, por eso al caer la noche se prepara para descansar. Pero nosotros no; al caer la noche encendemos luces para seguir trabajando.

Una mayor exposición a la luz natural regula la forma en que segregamos la melatonina y nos ayuda a plantar cara al insomnio y, en general, a descansar mejor.

¡MÁS LUZ!

Todo en esta vida se puede solucionar, incluso el hecho innegable de que durante el día no ves la luz. Si estás en esta situación puedes aplicar alguna de estas medidas para aumentar el tiempo que pasas al sol:

  • Sal a dar un paseo a la hora de comer: a veces lo hemos hecho en a oficina si el tiempo acompaña. Salimos, damos una vuelta a la manzana, vemos la luz, respiramos un poco de aire y volvemos a nuestro trabajo con otro ánimo.
  • Aprovecha al máximo el fin de semana o el tiempo que no trabajes, y pasar al sol o al aire libre todo el tiempo posible. De esta forma no tendrás la sensación de que aunque sea fin de semana has seguido encerrado en casa.
  • Sé consciente de estar viendo el sol. Yo lo veo poco, por las mañanas cuando conduzco hacia el trabajo es uno de esos momentos. Así que intento verle y disfrutar de él, aunque sean unos minutos solamente. De esa forma al menos he estado con él un rato.

Cuéntame: 

¿Tienes oportunidad de ver la luz del sol cada día? 

¿Has notado cambios cuando no has disfrutado de esos momentos?

¿Qué haces cada día para pasar más tiempo al aire libre?

11 comentarios

  1. Uf, yo noto muchísimo la falta de luz. El invierno en Galicia no es frío, pero es gris y a veces notas como se te va bajando el ánimo cuando abres la persiana y a penas entra luz…Así que estamos deseando que llegue la primavera!!!
    Un abrazo!

    1. En Galicia debe ser terrible, Rut. En Madrid el invierno es soleado (el cielo de Madrid en enero es… ¡precioso! <3) pero de nada sirve si no se disfruta. ¡Más luz, a ver si llega ya!
      Un abrazo,

  2. Mucho disfruto del sol aquí en el sur. Y como ahora me sobra el tiempo libre, más lo disfruto. Espero pronto poder decir que ya no me sobra. Pero mientras tanto, a aprovecharlo. Que además es muy beneficioso para los huesos, que es una de mis debilidades.
    Besotes!!!

    1. Cierto Margari, para los huesos también es fantástico. Mientras tengas ese tiempo me alegro de que aproveches la luz. Y ojalá pronto tengas buenos motivos para no hacerlo. Un abrazo,

  3. Y tanto que se nota la falta de luz!! Cuando salgo de trabajar ya no hay luz, y deprime mucho!! Lo noto sobretodo en el tono de piel… y en mi estado de ánimo, llega a casa hecha polvo, como si hubiera trabajado 15 horas! 🙁 Voy a empezar a hacer lo de salir al mediodía, es muy buena idea, al menos coges un poco de energía, aunque sean 15 minutos… Me ha gustado mucho el post!! Besos

    1. Muchas gracias, Ester. Prueba a salir un ratito, ya verás como sí que lo notas, y al menos no tienes la sensación de haber estado todo el día en el mismo sitio. Un abrazo,

  4. A mi también me afecta, me pongo un poco tristona siempre que llega el otoño, pero también puede ser porque me encanta el verano y calorcito y ver que se escapa poco a poco me da rabia y el cambio de hora de otoño eso si que no me gusta nada. Seguiré tus consejos el próximo otoño. En esta época estoy encantada, el sol ya calienta más y se van notando los días más largos.

    Un beso!

    1. Isabel, yo también estoy encantada de que poco a poco se vayan haciendo más largos los días. En realidad no es que me guste más el verano que el invierno, pero salir de trabajar y ver el sol me hace estar más contenta 😀
      Enseguida habrá luz por todas partes.
      Un abrazo, y gracias por pasarte por aquí.

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