Conoce a Marta Rosique, de Plantea, y ¡MONTA TU PRIMER HUERTO URBANO!

Entrevista a Marta Rosique de Plantea: ¡monta tu primer huerto urbano!
Entrevista a Marta Rosique de Plantea: ¡monta tu primer huerto urbano!
Imagen: cortesía de Plantea

¿Qué tiene cultivar nuestros propios alimentos que tanto nos atrae? La pregunta es retórica, claro. Yo lo veo completamente entendible.

Cuidar una planta hasta que vemos que puede alimentarnos, que da fruto, y que además es delicioso es muy gratificante. Por eso cada vez es más frecuente vernos volver a la tierra. Si tienes sitio en el pueblo es posible que ya hayas cavado un hoyo; si te cabe un tiesto en la ventana me juego lo que quieras a que ya has plantado unas aromáticas… ¡y qué decir de lo que puedes hacer cuando tienes una pequeña terraza!

¿Me equivoco? ¿O te lo estás pensando? 

En ese caso la entrevista de hoy te interesa. Te presento a Marta Rosique, de Plantea (tu vida en verde). Ella es la mitad del alma de esta web, que comparte con su socio Raúl Piqueras. Si traigo esta entrevista hoy es porque ella es experta en resolver dudas relacionadas con los huertos, desde qué tipo de remedio poner cuando me acecha una plaga hasta la madre de todas las dudas: ¿pero yo puedo montar un huerto urbano?

Con Marta he charlado de mucho más que de huertos, porque la forma de cultivar la comida es una de las patas fundamentales de lo que llamamos «sostenibilidad». Por eso cuando hemos hablado de alimentos de temporada, de maduración óptima y de la posibilidad de cultivar alimentos ecológicos me han sorprendido las respuestas de esta experta.

¡Te dejo con ellas!

Entrevista a Marta Rosique de Plantea: ¡monta tu primer huerto urbano!
Imagen: cortesía de Plantea

Pregunta – Marta, lo que más me ha llamado la atención de vuestro curso es que decís: «olvídate de los tomates que no saben a nada». ¡Y es que es verdad! En los tomates se nota mucho, muchísimo, cuándo se han cultivado de buenas maneras y cuándo no. ¿Por qué los tomates que compramos en el súper ya no saben a nada (y muchas otras cosas cada vez menos)?

Respuesta – Son muchos motivos, pero todos tienen que ver con el sistema que hoy en día nos da de comer. Se busca la máxima productividad y rentabilidad, cosa que en principio, no tiene porqué estar mal, pero muchas veces es a costa del sabor y de la nutrición del producto (por no hablar de la sostenibilidad).

Con el tomate, por ejemplo, tiene que ver el momento de la cosecha y la variedad. En el supermercado, encontrarás con seguridad esas variedades de tomate que permiten ser cosechadas verdes, que maduran en cámaras frigoríficas mientras son transportadas de un lado a otro y que tardan mucho en madurar. Recorren grandes distancias desde el campo a tu mesa, con lo que es un requisito importante.

El problema, es que gran parte del sabor y de los nutrientes del tomate se dan en la última fase de maduración en la planta. Sólo se puede consumir un tomate que sabe de verdad a tomate, cuando la distancia recorrida del campo a la mesa es corta, ya que esto permite cosechar el tomate en su mejor momento.

P – Cuéntanos cómo era el primer huerto que plantaste.

R – Trabajé durante años en un huerto didáctico infantil. Cuando volví a trasladarme a la ciudad, vi que dentro de mí algo había cambiado. Antes siempre tenía plantas aromáticas en la cocina, pero parecía que ya no era suficiente. Buscaba rincones donde poder seguir cultivando en casa lo que el campo me permitía, y empecé a llenar repisas de ventanas y rincones soleados de tomates y lechugas. Empecé con muy poquito, pero poco a poco fue creciendo.

P- ¿Cómo fue creciendo en ti la semilla de los huertos, hasta que creasteis Plantea?

R – La afición por los huertos fue algo progresivo. Pero la idea de Plantea sí que surgió un poco de golpe. Tanto mi socio como yo somos ambientólogos y teníamos trabajos muy precarios. Habíamos perdido un poco el entusiasmo que nos llevó a estudiar nuestra carrera y creíamos que debía de haber alguna forma no sólo de ganarnos la vida, sino de aportar nuestro granito de arena para un mundo más sostenible.

P – ¿Quién puede plantearse tener un huerto en casa?

R – Cualquiera puede montarse un huerto en casa. No hace falta tener jardín, ni una terraza. Una ventana o un rincón soleado es suficiente. Hay cultivos que ocupan muy poquito. Lechugas, rábanos, cebollas, espinacas, fresas y todo tipo de aromáticas son sólo el principio de la lista de cosas que se pueden cultivar en espacios muy pequeños.

P- ¿Y se te ocurre alguien que quizá «debería» tener un huerto?

Todo el mundo puede beneficiarse de tener un huerto. Sirve para mantener el estrés a raya (terapia hortelana, lo llamo yo), para involucrar a los peques en una alimentación sana y saludable o simplemente para tener acceso a cultivos ecológicos y de calidad a buen precio.

Personalmente creo que es muy importante en el caso de los peques. He visto cambios de actitud increíbles en niños con respecto a la comida. Les resulta mucho más atractivo comer algo que han cultivado. Es casi como un premio para ellos en lugar de un suplicio.

P – En el mes de julio yo planté semillas de calabaza en un terreno que tenemos. Las plantas salieron rápido pero sé que a lo mejor el fruto se retrasa bastante porque no hice bien los semilleros… (¡espero que salgan buenas calabazas, aunque sea tarde!). Cada mes en el blog de vuestra tienda aparece el calendario de cultivos que corresponde a esa época. ¿Qué ventajas tiene saber lo que toca cultivar en cada momento, en lugar de lo que mejor nos parece, como hice yo?

R – Cuando siembras algo fuera de temporada, esa planta se va a enfrentar  a situaciones para las que no está preparada (heladas, olas de calor…) por eso es importante respetar las temporadas de siembra. Es uno de los errores más típicos que se cometen al empezar, yo la primera. Por eso es importante investigar un poco el mejor momento para sembrar y/o plantar cada cultivo.

P – Si alguien fuera a plantar su primer huerto ahora mismo, ¿cuál sería la primera recomendación que le darías?

R – Que empezase poco a poco, descubriendo paso a paso, y por algo que le guste mucho y le motive. Si le gustan las fresas, prueba con diferentes variedades, diferentes a las que pueda encontrar en el supermercado (una de las cosas que más me gustan de tener un huerto es que puedes acceder a muchas variedades que no se encuentran en el súper).

P – Y si estuviera dudando y no supiera si emplear un trozo de su pequeño balcón en esto, ¿qué le dirías?

¡Que se anime! Sin dudarlo. No requiere mucho tiempo ni espacio, y los beneficios son muchos. No es necesario tener un superpoder que haga que las plantas sobrevivan, como mucha gente cree, sólo hace falta un poco de amor, ganas y la información correcta.


Como ves, plantar un huerto en casa (aunque sea uno pequeñito) tiene muchas ventajas. Desde cultivar alimentos que de verdad son de temporada a involucrar a los peques en su propia comida (yo no soy madre, pero por lo que veo a mi alrededor a veces es complicado que coman ciertas cosas).

Quizá buscas librarte de ese poleo menta que viene en sobres enanos y que apenas sabe a nada, o te encantan los tomates cherry pero siempre vienen en bandeja de plástico; incluso puede que vayas más allá y que quieras plantar hortalizas, o frutales… ¡No sería mala idea! Ya has visto lo que dice Marta Rosique: puedes obtener alimentos ecológicos a mejor precio.

Tú decides cuál es tu razón para cultivar.

Pero para saber hacerlo bien, bien, y que nos crezcan alimentos saludables y sabrosos hace falta información de primera. Por eso, con toda la experiencia que tienen desde hace tantos años, Raúl y Marta de Plantea han creado el curso Mi primer huerto urbano (*).

Entrevista a Marta Rosique de Plantea - Mi primer huerto urbano

Es una guía completísima y amena con información importante para llevar tu huerto como se merece. O dicho de otra forma, para que al final del ciclo de cultivo puedas saborear los alimentos que tú has cuidado.

Como has visto no hay limitaciones de tiempo ni de espacio para tener el huerto que quieres. Puedes cultivar desde lo más pequeño a lo más grande.

Apúntate al curso Mi primer huerto urbano (*) y saca el mejor partido de tu huerto.


¡Cuéntame! 

¿Tienes algo plantado en el alféizar de tu ventana ahora mismo?

¿Te llama la atención el tema de los huertos? 

¿Qué sería eso que, si pudieras, cultivarías seguro?

 

(*) Con total transparencia: este es un enlace afiliado. Esto quiere decir que si compras el curso a través de este enlace yo recibo una comisión sin ningún coste extra para ti. Con este gesto estás apoyando el trabajo que realizo a través de mi web RECOLECTORA. ¡Muchas gracias, de corazón!

El curso Mi primer huerto urbano tiene un precio de lanzamiento de 59 €, válido sólo hasta el 5 de octubre. Desde el día 6 y hasta el 11 de octubre el precio será de 75 €. ¡No pierdas la oportunidad!

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